Vj: El nuevo oficio de combinar video, música y gráficos

El mundo de la tecnología musical está generando nuevos modelos de entretenimiento. amplían su campo de acción, incorporando el uso de lo último en tecnología.

Por Sergio A. Noé Ritter

En ese sentido, un nuevo profesional que se suma a la gama del espectáculo y la animación musical es el vj, es decir, el videojockey.

Este flamante oficio, que conjuga música y tecnología, pone al especialista al mando de una consola especial que musicaliza y mezcla imágenes, proyectándolas a una pantalla.

En el show se exhiben videos musicales, videoarte, imágenes en tres dimensiones (3D), audiovisuales descargados de internet, tomas de cámaras en vivo, fotografías y otros.

Experiencia. Uno de los tantos profesionales en el área es Juanchi Franco, conocido bajo el seudónimo de vjx32.

Aunque diseñador gráfico de profesión, comenzó a montar eventos con mezclas de video y músicas desde el 2004.

“En los noventa comencé haciendo videoarte, más relacionado al diseño experimental. Prontamente decidí abandonar la galería, un poco molesto, pues mi obra viajó a México, Argentina y Alemania, aunque a mí nunca me invitaron”, comenta Franco.

Después de dejar atrás la etapa de expositor en espacios artísticos, Franco decide migrar sus producciones a otros recintos.

“Prefiero ser vj, ya que allí veo y siento la reacción del público, en un ambiente más distendido; siento una gran libertad de expresión al crear y proponer mis obras”, revela.

Rentabilidad. Estar conectado al ámbito de la videomúsica significa para estos trabajadores la posibilidad de explorar nuevas alternativas lucrativas.

Este es el caso de Franco, que se considera diseñador, editor y posproductor freelance, como una suerte de “combo vj”, según se califica.

Pese a ganar algo en el ramo, también se topa con algunos desencantos económicos.

“Hago desde animaciones de logos de marcas hasta la performance en un evento. Cuando trabajo para el rock o el teatro, lo hago por amor”, expresa Franco.

Entre sus grandes eventos como videojockey menciona las actuaciones en vivo –en el 2006–, en homenaje a Laucha Arce –el desaparecido baterista de Deliverance.

“Allí me tocó pasar video- música durante las doce horas que duró el show”, dice Franco, todavía recordando aquellos extenuantes pero satisfactorios momentos.

Para Franco, esta nueva tendencia de performance de videoarte recién empieza a dar sus primeros casos.

“Invito a los interesados a que se prendan, porque esto está que estalla y necesitamos más vjs”, asegura.

En el país, todavía son pocos los llamados videojockey (vj). Se trata de profesionales que con apoyo de la tecnología proponen un variado show multimedia, que incluye hasta el uso de fotografías y filmaciones en vivo.

Algo más que computadoras y pantallas

Dedicarse a la labor de vj en el medio local exige el uso de equipamientos específicos y, por consiguiente, una importante inversión.

Para realizar una performance en vivo, existe una variedad extensa de programas informáticos que permiten estas “creaciones”.

Entre los softwares profesionales que se utilizan figuran el Resolume y el Arkaos, además de los llamados soft-wares libres, como Freejay, el VVVV, el PureData.

También existen otros programas para el soporte Linux, como el Dinebolic, especializado en video. Aunque los softwares poseen aspectos similares, varían en número y funcionalidad.

“La mayoría de los programas emplean archivos de video almacenados en la computadora, o bien utilizan imágenes de cámaras en vivo”, apunta Juanchi Franco.

Ser vj requiere el empleo de varios aparatos, como computadoras personales, mezcladores de video, cámaras DV, reproductores de devedé, proyectores y pantallas.

“Uno de mis records fue manejar tres computadoras y más de diez pantallas al unísono y en simultáneo”, recuerda Franco.