Café y literatura, una mezcla con buen resultado

Foto: Café literario Van Gogh (Asunción, Paraguay).
Los cafés literarios son espacios propicios para la charla, la buena lectura o el necesario paréntesis laboral cotidiano. En esta nota se presentan dos de estos sitios que en Asunción (Paraguay) van marcando toda una tendencia con servicios variados.
Por Sergio A. Noé Ritter

Tras cada crepúsculo y hasta la medianoche, la cultura del café rejuvenece en cálidos espacios culturales, donde trozos de inmortales escritores ven la luz bajo los ojos de un lector.
Se trata de los cafés literarios, sitios con ambientes discretos, envueltos en música instrumental o clásica, que invitan a la lectura –sin costo adicional–, la charla o el descanso breve, antes cerrar la jornada.
La capital cuenta con ellos, y en sus estantes la variedad de textos es nutrida.

EN ASUNCIÓN
El Café Literario de Asunción (ubicado en las calles Mariscal Estigarribia entre México y Caballero) y el Café Literario Van Gogh, de la Parroquia San Rafael, (situado en la calle Cruz del Chaco 1.690, Villa Morra) son dos recintos que proponen una selecta colección literaria para todas las edades.
De lunes a sábados, aproximadamente desde las 16 y hasta pisar la medianoche, las puertas de ambos recintos están abiertas. El Café Literario Van Gogh abre, incluso, en horarios matutinos todos los días, además de los domingos.
En estos locales también se realizan charlas culturales, veladas narrativas, unipersonales o lanzamientos de libros.
Acogedor para la lectura, el café céntrico ofrece la posibilidad de comprar algún tomo. En cambio, en el local de Villa Morra los volúmenes son para lectura en el sitio.
La variedad temática ofrecida para acompañar el café u otra bebida es amplia, y van desde clásicos de la literatura local y universal, hasta los tomos de educación, sicología, filosofía, religión, poesía, ciencia y arte.

MOVIMIENTO
Según los encargados, la afluencia de personas es variada, aunque los fines de semana aumenta aún más.
“Por estar situada en el microcentro, y rodeada de hoteles como Chaco, Plaza, Paraná, Sabe y otros, la clientela es más extranjera”, indicó Margarita Sandoval, del café céntrico.
Y añadió: “Generalmente acuden personas a leer solas, o bien, acompañadas de sus parejas para conversar y tomar un café”.

PROPUESTA
El Café Literario Van Gogh brinda “un espacio cálido y ameno, para reunirse con amigos y disfrutar de una buena lectura y un café”, señalaron sus encargados.
También ofrece el uso de una computadora con conexión a internet. Este Café también ofrece el ciclo de Lunes Culturales, desde las 20, con charlas sobre actualidad, sobre un autor específico o proyecciones de documentales.

Esta nota también está publicada en Última Hora Digital.
Ver vínculo: http://www.ultimahora.com/notas/239268-Caf%C3%A9-y-literatura,-una-mezcla-con-buen-resultado

Anuncios

Obra póstuma de Roa Bastos revive la Guerra Grande

Imagen: Óleo de Batalla de Curupaity, de la Guerra de la Triple Alianza (1865-1870), pintado por el argentino Candido Lopez.

El libro Memorias de la Guerra del Paraguay se trata de un tomo con dos obras escasa- mente difundidas del laureado Augusto Roa Bastos. El lanzamiento se realizó el 26 de junio, en la Libroferia Asunción 2009.
Por Sergio A. Noé Ritter

En junio pasado se presentó la edición póstuma del máximo exponente de la literatura nacional, Augusto Roa Bastos, titulada “Memorias de la Guerra del Paraguay”.
La presentación estuvo a cargo de Antonio Carmona y Víctor Jacinto Flecha, presidente y vicepresidente, respectivamente, de la Fundación Augusto Roa Bastos. En el evento también participaron los hijos del eximio escritor Mirta y Carlos Roa Mascheroni.
Mirta Roa señaló que “Memorias de la Guerra del Paraguay” retrata la realidad terrible y lacerante de la contienda con tres países -Argentina, Brasil y Uruguay-, desarrollada entre 1864 y 1870.
La edición propone además cerca de 18 ilustraciones del conflicto, hechas por el artista argentino Cándido López.

PARTES. Mirta Roa explicó que esta edición compendia principalmente dos novelas cortas: “Frente a frente”, y “El sonámbulo”, las que retratan parte de esa gran guerra.
“La obra ‘El sonámbulo’, se presentó solo una vez. La publicación de lujo, a cargo del editor italiano Franco María Ricci, se realizó en Italia hacia 1984, y tuvo cerca de mil ejemplares”, recordó la hija del Premio Cervantes de Literatura 1989.
Comentó además que en aquel ejemplar ya se había incluido pinturas de Cándido López.
Por su parte, Antonio Carmona comentó que “El sonámbulo” relata la historia de un excombatiente de la Guerra del 70 o contra la Triple Alianza.
“Este soldado escribe a un fiscal, defendiendo la causa de López”, detalló Carmona.
“Frente a frente” es otro de los textos incorporados en la actual edición, y está dividido, a su vez, en dos partes: “Frente al frente argentino” y “Frente al frente paraguayo”.
Esta obra, presentada en el 2001, incorpora el título “Los conjurados del quilombo del Gran Chaco”, del cual Roa fue coautor.
“La primera parte de ‘Frente al frente’ propone un diálogo, ocurrido durante la Guerra del 70, entre el general Bartolomé Mitre y Cándido López, quien fue su asistente”, dijo Carmona.
En tanto, la segunda parte se inspira en las cartas desde los campos de batalla paraguayos, del diplomático inglés Sir Francis Richard Burton.
“En esta crónica se recrean conversaciones de Burton mantenidas con López, Madame Lynch y otros personajes de la guerra”, explicó Carmona.

DIALÉCTICA ENTRE LOPISMO Y ANTILOPISMO
Antonio Carmona, actual presidente de la Fundación Augusto Roa Bastos, explicó que este volumen apunta hacia una “recuperación fundamental” de las obras de Roa Bastos.
El material incluye dos creaciones “que no figuran en las antologías literarias”.
Destacó, asimismo, que el texto tiene un valor agregado a la producción roabastiana que recrea hechos de la Guerra del 70.
Carmona agregó que el volumen posee un “gran valor histórico”, ya que propone una reflexión enorme sobre el significado de la contienda contra la Triple Alianza, librada en el siglo XIX.
“De algún modo, este tomo refleja el pensamiento de la eterna dialéctica contradictoria entre lopismo y antilopismo, entre los que defienden la causa del Mariscal López y los que estuvieron en contra de la guerra”, adujo el presidente de la Fundación.
“Con esta edición se apunta a difundir la obra de Augusto Roa Bastos y se vuelve a dimensionar la producción del gran literato nacional”, afirmó.

UNA EDICIÓN DELUJO, A TODO COLOR
La obra, editada en abril de 2009, tiene una tirada de mil ejemplares y cuenta con la edición de Servilibro (Paraguay). La publicación, de 178 páginas, posee una encuadernación de lujo, con papel tipo ilustración e incluye fotografías en color de las pinturas de Cándido López. El tomo cuesta G. 180.000, y está disponible en librerías paraguayas como Servilibro y Quijote.

Esta nota también está publicada en Última Hora Digital.
Ver vínculo: http://www.ultimahora.com/notas/233262-obra-p%C3%B3stuma-de-roa-bastos-revive-la–guerra-grande

Música grabada por el paraguayo José Asunción Flores cumple 50 años

Foto (UH): Óscar Clérici, amigo y mecenas de José Asunción Flores.
La grabación del primer álbum de la guarania sinfónica de José A. Flores celebra sus bodas de oro. El disco se editó mediante Óscar Clérici, amigo y mecenas del músico. Hoy, el material está reeditado en formato digital.
Por Sergio A. Noé Ritter

Este año se cumplen 50 años de la aparición del disco titulado “José Asunción Flores – Orquesta Sinfónica y Coro”, el primer álbum de guarania sinfónica, grabado y dirigido por el reconocido músico compatriota.
La concreción de este proyecto musical fue posible gracias al apoyo de Óscar Esteban Clérici (87), que en ese entonces residía en Buenos Aires.
Este señor, mecenas del músico, apoyó a ciegas el titánico emprendimiento del músico, quien fuera además uno de sus mejores amigos.

Historia. Todo se inicia cuando Flores manifiesta a Clérici la necesidad de dejar a las futuras generaciones un material “para que los instrumentistas y musicólogos enriquezcan el género (la guarania)”.
El maestro enfatizaba que ello sería posible con la grabación de una guarania sinfónica.
Por ello, visitaron dos grandes casas disqueras de aquel entonces en Argentina, buscando algún apoyo para el proyecto.
Pero Flores recibió una gran negativa de las discográficas RCA Víctor y la Odeón, quienes se opusieron a tan costoso emprendimiento, argumentando que la producción no traería ganancias.
Tras el cierre de estas puertas, la postura del mecenas fue clave. “Mi decisión de ayudarlo surgió en mí como algo espontáneo, ante la negativa de estas empresas”, afirma Clérici.
Es así que, bajo las directrices del maestro Flores y con obras de su autoría, se inició el proyecto artístico que finalmente tendría un gran valor cultural.
Se contactó con músicos del profesorado de la Asociación de Músicos de Buenos Aires e instrumentistas del Teatro Colón de Argentina, quienes participaron en la grabación.
Se sumó el coro bonaerense Guarderiana y se conformó un equipo de más de 20 músicos, entre instrumentistas de vientos, cuerda y percusión.
“Todos ellos recibieron, durante los escasos y costosos ensayos, instrucciones del mismo Flores”, relata Clérici.
Las obras se grabaron en un Long Play vinílico, tecnología que en aquel tiempo “era la palabra mayor en música”.
Las grabaciones se hicieron entre octubre y noviembre de 1959, y su distribución, en diciembre de ese año. A fines del 2004, Gustavo Servín digitalizó la obra.
El material, editado originalmente bajo el sello Guarán, está hoy a disposición del público en formato digital, en la puesta que se presenta en el Teatro Municipal como tributo a José Asunción Flores.

“Este disco fue mi mejor inversión”

Tras realizar una importante apuesta discográfica en la guarania sinfónica, el mecenas y amigo de Flores, Óscar Clérici, se muestra satisfecho por los resultados obtenidos.
“No me arrepiento de la elaboración de este material sinfónico. Además, estoy orgulloso de haber contribuido en la historia paraguaya.
Considero que este disco fue mi mejor inversión”, dice con gran alegría.
Clérici revela que prefería realizar la grabación lo antes posible, “ya que el maestro estaba delicado de salud y, además, viajaba constantemente”.
El disco incluye seis temas, entre ellos, guaranias sinfónicas y danzas kyrey.
Formaron parte del álbum las guaranias en versión sinfónicas Mburicaó, Paraguaýpe, Ka′apy y Kerasy; además de los kyrey Obrerito y Ajendu nde sapukái.
Debido a los viajes de Flores y su ausencia en Argentina, la música Paraguaýpe, incluida en el disco, contó con la dirección del maestro Lara Bareiro y el solista cantante Óscar Escobar.
Las grabaciones, realizadas en los estudios de la RCA Víctor tuvieron sus imperfecciones técnicas, según cuenta el mecenas.
“La orquesta sonaba armónicamente bien, incluso te daba piel de gallina escucharlo. La sonoridad del conjunto era emocionante. Pero la técnica de grabación de la RCA, la más avanzada de Argentina en aquel entonces, no logró captar la totalidad de la belleza instrumental”, asegura Clérici.
Vea también este artículo en:
¿Que opinión tenés sobre esta nota?